Anger, of all emotions, is my go-to re-action. Frustration and anger are both the greyness that cloud my judgement sometimes.
Something in me is triggered and jumps at the opportunity to be ‘right’, to ‘win’, to be seen, heard, and especially, to be taken seriously.
And I think at last after so many years I just realised why.
Anger has a way of giving us false clarity of mind.
Anger gives us a purpose towards which to direct our internal emotions, gives us a false purpose blinding us instantly to what is truly happening.
Anger gives me a life jacket to which I can hold on when I ‘think’/’imagine’/’see through anger’ that the world is against me. It makes my reaction ‘valuable’ because I am ‘fighting’ for something.
Now that I see it this way, it makes sense it’s the emotion I carry as my shadow. My longing in my heart is all about finding a reason, a purpose for my existence. Why am I here? Again and again, I don’t understand, I don’t know.
Can’t wait for the next time anger builds up in me so I can observe, experiment and research more. I believe this is an important step towards my own growth, and although I still feel stupid for having my anger reactions for so many years, now I have another way to direct my energy to studying myself again and again.
+++ Reading the book ‘All the Rage’; various authors write about anger and acceptance from Buddhism’s perspective and it has been helping me a lot. I cannot believe I haven’t tackled my anger until now! +++
I feel like I am not enough,
sometimes.
I feel my worth is conditioned and shaped by my external experiences, achievements and encounters, by external validation,
sometimes.
I feel misunderstood and alone,
sometimes.
I feel lost,
sometimes.
But other times,
I feel at peace in the moment when the sun hits my face.
Other times,
I give myself permission to cry, just to see sadness contained in little drops.
Other times,
I am free and boundless, when my awareness settles once again in the infinite nothing.
Other times,
I feel deep silence and space that propels me forward to my truth.
And always,
I just am.
I am.
La Luna Llena en Leo hoy es también un eclipse lunar total, Luna de Sangre (se verá rojiza durante el eclipse en algunas zonas del mundo), y la segunda luna llena del mes de enero. Esta lunación es muy potente, y si sabemos usar bien sus energías, puede ser una catalizadora para grandes cambios en el futuro cercano.
Los eclipses se dan cerca de los nodos lunares, que ahora mismo se encuentran en el eje Leo-Acuario según la astrología tropical. En un lado del eje tenemos la luna llena y Ceres, la Gran Madre en Leo en el nodo norte, y en el otro extremo tenemos al sol y a Venus en Acuario. Los nodos de la luna también se relacionan con nuestro Karma, el nodo sur es aquello que debemos dejar ir, y el nodo norte representa hacia dónde. Los temas del eje Leo-Acuario donde veremos los próximos eclipses aluden a los temas de individualidad y colectivo, necesidades propias y del resto, lo interior e íntimo en contraste con lo externo y las relaciones. Acuario con su sed de individualidad, que a veces se aleja del mundo hasta encontrar la fuerza en sí mismo para ser valiente y aprender a hacer las cosas en relación con todo lo que existe, con Leo y su sed de propósito, de validación externa, de pasión y creatividad hacia cambios mayores. Ambos aspectos son necesarios en cada uno de nosotros, aprender a valernos por nosotros mismos, respetarnos, aceptarnos y amarnos antes de salir al mundo y dar pasos firmes por el camino que hemos elegido.
Un aspecto importante de esta luna es su conjunción con Ceres, la Gran Madre. En la mitología es Deméter, la madre de Perséfone, diosa terrenal de la fertilidad y la naturaleza cíclica. Todos los aspectos y temas que tengan que ver con el cuidado, las emociones, la madre, el medio ambiente, el amor, surgirán durante estos días, y es un buen momento para pensar en aquellas acciones que podamos tomar para ayudar a alguien a quien amemos, y a nuestra Tierra, que creo que debería ser la prioridad número uno en el mundo en el que vivimos. Sin nuestra Madre, nada existiría, y eso es así. Al igual que Ceres, que al final decide firmar un contrato con Plutón para que su hija Perséfone pase un tiempo con él y otro con ella al año de modo cíclico, nosotros también debemos hacer contratos con nosotros mismos y con los que están a nuestro alrededor para vivir con tranquilidad, en paz, en equilibrio.
Todos necesitamos tiempo para renacer, para cuidarnos y nutrirnos y alejarnos de la sociedad y el mundo, para observarnos y preguntarnos qué queremos y cómo vamos a conseguirlo. Necesitamos tiempo para llorar, para sentir nuestro dolor y nuestro sufrimiento y aprender de ello, que nos haga más fuertes. Necesitamos a veces barreras invisibles para protegernos de otros, que a lo mejor con toda su buena intención, no hacen más que robarnos nuestra energía. Los límites no son malos per se, son necesarios. Necesitamos tiempo.
Y vivimos en ese eje constante entre el yo interior y la soledad y silencio, y el yo externo y sus relaciones y comunidad. El eje Acuario-Leo.
Venus se encuentra en oposición a la luna llena, en compañía de nuestro sol en Acuario. Este aspecto nos habla de cómo debemos mirar más allá de las apariencias. Venus en este lugar nos habla también de encontrar en nosotros mismos secretos y sombras de pasiones olvidadas, o, de revisar las pasiones que creemos que tenemos. Puede que hayamos cambiado y no nos hemos dado tiempo de observarlo. Ahora es un buen momento para ello, para sincerarnos con nosotros mismos y de nuevo, observar sin juzgar para actuar desde un lugar de plena consciencia y responsabilidad. Si realmente crees en ti, en lo que estás haciendo, lo que estás poniendo “allí afuera”/en el universo, puede que en estos días/semanas te encuentres con mucha validación externa, los demás comenzarán a verte y apreciarte también, animándote a continuar por el camino elegido por ti.
También debemos tener cuidado en estos momentos para no exagerar todo demasiado, o creernos capaces de algo que luego escapa todas nuestras posibilidades. Aquí es importante ponernos límites a nosotros mismos, y no sólo a los demás. En realidad, sólo puedo decirlo una y otra vez, y aunque suene repetitivo creo que es la mayor y mejor lección que podemos aprender: actuar desde nuestra verdad interior acorde a nuestro propósito personal y a favor del bien de todo el colectivo sin esperar nada ni estar enganchados a los frutos de nuestras acciones. Porque si somos felices, si estamos tranquilos, si nos sentimos en paz a pesar de todas las circunstancias externas e incontrolables, poco a poco todo lo externo estará en paz también. Creo que es hacia dónde vamos. Todo es cíclico, y tras la destrucción, el caos, siempre llega el reconstruir, el avanzar, el aprender y el renacer de nuevo.
Las lunas llenas son momentos de culminación, puede que de algún proyecto interno o creativo, o algo externo y tangible. Momento idóneo para celebrarlo si así lo sientes, y atraer la atención que tanto le gusta a Leo. Una atención basada en el aprecio mutuo. Esta luna llena tiene el poder de traernos tanta alegría, optimismo, felicidad. Nos ayuda a descubrir nuestros talentos únicos con los que poder colaborar y compartir con nuestra cultura colectiva. Cada individuo forma parte de un todo, y el Todo no sería tal sin ti. Es el Amor el puente entre nosotros mismos y los demás. En realidad, el amor es el puente y lo es todo, pero a través de reconocer su existencia en ti mismo y en los demás, es como todos esos puentes se convierten en caminos infinitos. Sin brecha entre tú y tú, tú y yo, tú y todo lo demás.
La conexión con nuestro niño interior será fuerte ahora también. Si queremos avanzar, debemos aprender primero de aquello que ya hemos vivido. Pero también debemos recordar el juego, la diversión, el ver el mundo con esos ojos que lo quieren saber todo, que hacían todo desde esa intención tan pura e inocente desde el corazón, a veces haciendo cosas por impulso lanzándose a la aventura. Conecta con aquello que pueda ayudarte hoy en día y dile adiós al pasado que duele y pesa en el alma. Perdona si quieres, o no, pero es hora de dejar atrás tanto peso extra y avanzar desde tu yo más auténtico, creando relaciones externas basadas en el amor propio, respeto propio, límites necesarios, a la vez que dejas abierto el corazón para los demás y sobre todo para ti mismo.
Es momento de actuar, no de hacerse la víctima y caer en el juego del martirio. Todos hemos estado allí, todos sabemos ese tipo de satisfacción momentánea que se consigue de la atención externa, aunque sea por victimización propia. Este no es el tipo de atención que realmente queremos, o que nos ayuda a crecer. Queremos que cuando el mundo nos vea y nos reconozca, sea porque nosotros nos hemos visto y reconocido primero. Porque nos amamos a nosotros mismos los demás aprenden a amarnos. Y eso es así por mucho que queramos ignorarlo. Amarse y cuidarse a uno mismo es el primer paso para un mundo en paz.
Feliz Luna Llena y feliz Eclipse Lunar, y si estáis en Norteamérica, Noroeste de Europa, Asia, y Pacífico, no dejéis de mirar al cielo esta noche para observar este precioso fenómeno. Os deseo claridad para poder sentaros con vuestro pasado y observarlo para poder aprender, y os deseo fuerza para poder perseguir con ganas aquello que deseáis sabiendo poner los límites necesarios. Amémonos a nosotros mismos, amémonos entre nosotros, y amemos nuestra Madre Tierra.
Are we all just trying so hard to be ‘real’ we become mere puppets of our own limiting beliefs?
Do we know what we really want?
Or do we want what we always wanted because we haven’t really asked ourselves the question lately?
What if we observed our lives as they are, our dreams as they are, our beliefs as they are, and discovered they aren’t ours anymore?
Is it us who change? Or the dream? The belief? All of it? Nothing? Maybe just different ways of ‘seeing’?
Late at night, emptying my brain from questions here so I can sleep. Goodnight world!
La primera Luna Nueva del año es el 16 o 17 de enero en Capricornio, depende de dónde en el mundo nos encontramos, y simboliza la tierra fértil sobre la cual plantar las semillas de este nuevo ciclo.
Esta lunación nos trae las energías perfectas para poner en marcha nuestros propósitos más cercanos y realistas. Saturno rige Capricornio, y es un signo terrenal, que trae el mensaje de planear, organizar y ejecutar los pasos necesarios para conseguir aquello que nos propongamos.
Las últimas semanas hemos tenido la oportunidad de mirar al pasado, de observarlo, analizarlo y decidir qué partes de nosotros o de nuestras creencias deben quedar atrás. Ahora es el momento de mirar hacia adelante con la seguridad de que hemos aprendido las lecciones necesarias, y que estamos preparados para dar el salto hacia nuestros sueños.
Capricornio, y todo lo que tenga que ver con planear y organizar, forma perfecta conexión con los propósitos de año nuevo. Si ves que has ido perdiendo energía estas dos primeras semanas del año, si ves que te habías cargado los hombros con demasiadas responsabilidades en busca de un cambio rápido en vez de uno de calidad, o si te habías propuesto demasiadas cosas y ahora ves que todo empieza a tambalearse, no entres en pánico o apatía y tires la toalla. Respira. Todo lo que ocurre nos enseña algo.
Esta luna nueva puede ayudarte a observar tus metas con nuevos ojos. Observa y sé honesto contigo mismo, pregúntate, ¿cuales son mis verdaderas prioridades y dónde están mis límites? Escríbelo si deseas, para que sea más tangible, real, terrenal, como Capricornio. Es mejor hacer algo cada día, dar pequeños pasos hacia nuestros objetivos, que no hacer absolutamente nada hasta que “todo sea perfecto” o “cuando sea el momento adecuado”. Capricornio nos enseña que el trabajo constante, con paciencia, y con las miras puestas en nuestro objetivo siempre va acompañado de saber soltar aquello que nos ralentiza en el camino. Al final, si queremos podemos dejar de poner excusas y al menos intentarlo. Enfoca, planea, respira y actúa.
Estamos en el momento central, entre dejar atrás lo que no nos sirve y llevarmos las lecciones, memorias y experiencias, y el futuro al que avanzamos sin pausa. Podemos anclarnos aquí unos momentos para prepararnos a avanzar. Y a veces para enfocar nuestros objetivos necesitamos espacio y tiempo. Si has de decir que no a ciertas cosas o a ciertas personas que absorben tu tiempo y energía, no te sientas culpable. Es ahora cuando debes comenzar a vivir desde ti. Desde tu interior, desde tus ciclos, tus verdades, tus propridades, tus tiempos… No te preocupes, con el paso del tiempo las cosas suelen encontrar un equilibrio propio si somos disciplinados. Decir ‘no’ es igual de importante que decir ‘sí’. El momento lo decides tú. Conecta con tu intuición, con esas pasiones que ya empezaron a resurgir, esos sueños que creías olvidados, ¿qué tenemos que perder por probar?
Capricornio también rige los huesos, y es el signo del éxito, lo familiar, lo conocido. Tras haber navegado las últimas semanas por el submindo de nuestras sombras, puede que podamos vernos ahora desde una nueva perspectiva, tener compasión o perdonarnos. Los cambios reales y a largo plazo sólo se consiguen cuando su semilla es el amor,y no control, o poder. El querer mejorar nace de un sentimiento de amor profundo por uno mismo, no desde el castigo, o la culpa, o el miedo, o el qué dirán. Los verdaderos cambios de carácter y de nuestra manera de relacionarnos externamente, vienen siempre desde la aceptación de uno mismo, de dónde estamos en el momento presente, desde el amor y el apoyo. Desde un interior equilibrado y en calma en nosotros mismos, podemos comunicarnos con más paz, responsabilidad, respeto, y compasión hacia los demás.
Utilicemos esta luna para tomarnos en serio, para apostar por nosotros mismos, para hacer pequeños cambios diarios en nuestras acciones, o en nuestro cuerpo-mente, pequeños hábitos realistas que nos acerquen a las grandes metas y planes a largo plazo. Cada flor, árbol, planta, nacen de una semilla. ¿Qué vas a plantar tú?
Todos los caminos comienzan con un solo paso, ¿a qué estamos esperando?