Category: Astrología Sideral India

  • En busca de la raíz primordial: luna llena en Mula, Sagitario, 22 de junio de 2024

    Foto por mí

    Luna y Sol se abrazaron en el cielo en Rohini, el lugar favorito de Chandra, en el signo de  Tauro, dando comienzo a este nuevo ciclo lunar, con esa luna nueva que nos susurraba que debíamos acercarnos a la tierra, al cuerpo, a la belleza que se puede encontrar hasta en el sufrimiento más absoluto. La belleza de la transformación alquímica que ocurre cuando encarnamos el deseo primordial en el cuerpo presente. La sensación de anhelo que se hace rojo sangre, rojo vida, rojo Shakti, y que nos encamina hacia la verdad más absoluta que ya sabe el corazón. 

    Ahora, el 22 de junio, sólo un día después del solsticio, el Sol ilumina de frente desde Géminis a la Luna, que se encuentra en Sagitario, reflejando completamente los cálidos rayos solares que ha tenido que aprender a recibir en su ciclo creciente. La Luna se siente completa, aunque sea a través de una luz prestada que refleja tras alquimizar su esencia por su propio ser. El Sol es esa luz vital, la luz de la conciencia, que sólo podemos percibir a través de su reflejo en la Luna, que representa la intuición más profunda de la realidad encarnada. Prakasha y Vimarsha dirían en el Tantrismo. Shiva y Shakti danzando en su espiral cósmica, allá arriba en los cielos, y aquí adentro en nuestros cuerpos. Espíritu y alma. El alma entendida como el compendio de materia, que es energía, que es cuerpo, que es mente, que es intuición y emoción, instinto, que es naturaleza, que es encarnación de la ensoñación universal de la conciencia solar espiritual. 

    La luna llena estará en Mula nakshatra, el centro de nuestra galaxia, la raíz primordial, el agujero negro en la Vía Láctea que se encuentra en el signo de Sagitario. Es la tumba cósmica, el útero estelar por el que mueren y nacen las chispas del fuego que se extrapolan en realidad material. Desde lo más sutil, el Gran Vacío, a lo más burdo, la tierra que pisamos, el compost en el que plantamos nuestras semillas. Mula significa “raíz”, y su símbolo son las raíces que tejen un puente entre nuestra psiquis y el mundo que percibimos y experimentamos. Es el lugar al que vamos al final, y del que nacemos en los comienzos del presente eterno. 

    Este lugar sideral está regido por la diosa Nirriti, la diosa de la destrucción necesaria y cíclica que sabe, que para llegar a la raíz de Todo lo que Es, debemos primero eliminar aquello que ha sobrepasado su tiempo. Está asociada a la Gran Madre Kali, que en su afán de amarnos incondicionalmente, es la que nos ayuda a decapitar los egos estancados para poder aprender a ver con los ojos del corazón, aprender que lo que percibimos está coloreado por lo que sentimos, por nuestras experiencias pasadas, y que en realidad, no somos tan libres como creemos ser, pero tampoco estamos tan esclavizados como a veces queremos justificar, es todo una danza en equilibrio. Esta energía de Nirriti-Kali es capaz de sustentar el vacío necesario para que renazca el anhelo de la resurrección, el anhelo de un renacimiento, esta vez en integridad. 

    La sombra que acecha en Sagitario, si no es bien integrada la energía, es la sombra del extremismo. Cuando creemos creer algo sin escuchar al corazón que nos susurra lo que está cambiando dentro y fuera de nosotros, es como si camináramos con una venda sobre los ojos, o como si camináramos a ciegas entre una niebla densa. Y si en ese afán de “tener la razón” desde el ego que percibe que somos menos de lo que en realidad somos, atándose sólo a lo que percibe por los sentidos, perdemos la conexión con la verdad original de que somos la parte Y el Todo, entonces, la energía de Sagitario, y de Nirriti, pueden inconscientemente atentar contra nuestra integridad.

    Todas las energías del cosmos son neutras. No existe en ese nivel el “bien” y el “mal” tal como nuestra mente pequeña quiere categorizar la realidad. Es el uso que le damos, desde donde percibimos, lo que dota a lo que Es de categoría experiencial en dualidad. Esa siempre será la verdadera diferencia entre información atragantada y vomitada sin integrar, y sabiduría sapiencial por experiencia encarnada. Repetir lo que otros dicen o hacen no tiene casi diferencia con repetir lo que nuestros patrones inconscientes nos encaminan a repetir. Es sólo cuando aprendemos a decir “basta” incluso a nuestras conductas más “automáticas” y aprendemos a observarlas, que podemos abrir la puerta al vacío, al Gran Vacío lleno de nuevas posibilidades, y podremos actuar en consonancia de verdad con lo que somos AHORA mismo, no con lo que éramos, no con lo que creemos ser, no con lo que otros quieren que seamos. 

    Pausa. Silencio. Observación. Y sólo después, acción en integridad. 

    Y para esto, la luna llena de este mes es una gran aliada. Con su espada, Nirriti-Kali nos ayuda a decapitar lo que sobra y lo que debe morir. Mula, con sus raíces primordiales, nos ayuda a tejer un nuevo puente, reconstruirlo en el lugar de aquel que se desintegró por su propio peso, nos ayuda a enraizarnos en la realidad presente, y a encontrar la raíz última primordial que une a nuestro ser, con el Ser universal. El Sol en Géminis nos ayuda a discernir, con esa energía mercurial que puede ver los dos lados de la moneda, y puede entonces decidir desde un lugar mucho más en consonancia con quienes somos.

    Las estrellas y los planetas en el cielo, que también trabajan aquí dentro de nosotros, nos ayudan a hacernos las preguntas que muchas veces se nos quedan grandes.

    ¿Quién soy? ¿Quién soy AHORA? ¿Qué parte de mí ya no soy? ¿Quiero lo que creía querer hace un año, dos, diez, veinte? ¿Qué estoy dispuesta a destruir para crear espacio para observarme, para reconocerme, para recrearme en integridad?

    Es en las preguntas mismas, en qué clase de preguntas nos hacemos, que encontramos el mapa cósmico para navegar el laberinto territorial. Ellas son el hilo conductor, como el hilo rojo que Ariadne le tendió a Teseo. El hilo rojo es la llave. Rojo sangre, rojo vida, rojo Shakti. 

    Para saber un poco más de manera técnica cómo se están moviendo las energías planetarias en el cielo y cómo nos afectan, podéis ver mi vídeo sobre el solsticio y sobre esta próxima luna llena en Mula, Sagitario, AQUÍ.

    Os deseo feliz solsticio y una muy feliz luna llena y ojalá podáis hacer espacio para que las preguntas que quieren salir puedan enraizar en vuestro corazón y florecer. 

    Gracias por estar aquí,

    Danah

  • Luna Nueva en Rohini, Tauro, 6 de junio de 2024 (Artículo+Vídeo)

    Foto por mí de una rosa roja maravillosa.

    Sol y Luna se unen en su abrazo cósmico mensual, esta vez, en Rohini nakshatra, una Casa Lunar que engloba a la estrella roja Aldebarán, el ojo del toro de la constelación de Tauro. De hecho, el significado de la palabra “rohini” significa, literalmente, “la rojiza, la que es roja”. La luna nueva en Tauro ocurre entre el 6 y 7 de junio, depende de dónde os encontréis en el mundo (el 6 de junio a las 15:37 desde mi base en Grecia).

    Rohini es el lugar favorito de Chandra, la deidad lunar. Hace seis meses, con la luna llena en Rohini, escribí sobre el mito de Chandra y las 27 hijas de Daksha. Os lo pongo por aquí de nuevo:

    “Rohini es la esposa favorita de las 27 que tiene el dios Chandra. Cuenta la historia que las demás hermanas se pusieron celosas porque pasaba con ella mucho más tiempo, y Jyeshtha, la mayor de ellas y nakshatra que se encuentra en oposición exacta a Rohini, en Escorpio, puso voz a las quejas de todas ellas, las 26 restantes, ante su padre Daksha, ya que Chandra había roto la promesa de tratarlas a todas ellas por igual. Daksha, en su furia, lanza un maleficio para que Chandra fuera muriendo y desapareciendo lentamente por una enfermedad incurable. Pero a la vez, todo aquello que dependía de la luna fue degenerando también en el mundo. El equilibrio natural empezó a romperse. Chandra no encontraba manera de romper el conjuro. Fue a Indra y luego a Brahma, que le aconsejó que recitara el Mahamrityunjaya Mantra para postrarse ante el Gran Shiva:

    ॐ त्र्यम्बकं यजामहे सुगन्धिं पुष्टिवर्धनम् |

    उर्वारुकमिव बन्धनान्मृत्योर्मुक्षीय माऽमृतात् ||

    Aum Tryambakam yajaamahe sugandhim pushtivardhanam |

    Urvaarukamiva bandhanaan-mrityormuksheeya maamritaat ||

    Adoramos a Aquel que tiene tres ojos, quien es fragante y que nutre a todos.

    Como el fruto se despega de la atadura del tallo, que seamos liberados de la muerte, concédenos la inmortalidad.

    Shiva se le apareció a Chandra tras adorarle, y le dijo que el conjuro no podía ser totalmente destruído, y que por tanto, debería poner a Chandra sobre su cabeza y llevarle con él siempre, y por otra parte, gracias a su rendición devocional, sí que podría evitar la aniquilación total de Chandra liberándole de su muerte, cambiando el conjuro para que creciera y menguara en los cielos de manera cíclica y eterna. De esta historia surge la idea de los ciclos de la luna, que crece durante 14 días y llega a la luna llena durante la fase creciente, para menguar durante 14 días y acabar en la luna nueva, la luna oscura, durante la fase menguante, creando un ciclo de 30 días lunares.”

    También os hablaba de este lugar del cielo y de su relación con las fases, medios o caminos (upayas) de llegar a Shiva (conciencia universal) desde el prisma del Shivaísmo de Cachemira/Trika Tantra (podéis leer el artículo completo aquí: https://danahblanco.com/2022/12/06/luna-llena-en-tauro-rohini-nakhatra/).

    Cuando miramos al cielo de noche podemos vislumbrar tres brillos rojizos en el firmamento; Aldebarán (en Rohini nakshatra), Antares (en Jyeshtha nakshatra), y el planeta guerrero Marte. 

    Aldebarán se encuentra en la constelación de Tauro, y Antares, en la de Escorpio. Como podemos ver, el mito simboliza también esta dualidad entre las dos hermanas, hijas de Daksha, de la misma manera en que Tauro y Escorpio se contradicen, y a la vez, se complementan entre sí. La luna está exaltada en Tauro, pero debilitada en Escorpio. 

    Rohini representa esa juventud llena de pasión, el rojo del guna rajas cuando simboliza el movimiento ascendente del deseo primordial que quiere recrearse en toda materialidad. En Tauro, esto se hace a través de los cinco sentidos, del encuerpamiento absoluto del deseo,  en contacto con la tierra, el olor, el sabor, el sentir el mundo experiencialmente. Tauro está regido por Venus y Rohini por la Luna, por tanto todo esto nos nos extraña.

    Jyeshtha, por su parte, significa “la mayor” y el rojo aquí representa el guna rajas en la fase posterior casi de la expectativa rota desangrándose, de los celos, del deseo hecho ilusión inmaterial que rompe el corazón, del deseo que se ha apegado a los frutos de las acciones para darnos cuenta después de que esos frutos no nos sacian. Escorpio está regido por Marte, y Jyeshtha por Mercurio, y ambos justamente hablan del valor y el discernimiento necesarios para mirar nuestras sombras de frente. 

    El color rojo ata todo este simbolismo tan alquímico, pero la tonalidad, el “sabor”, es diferente. En Escorpio, en Jyeshtha, el color rojo de Antares nos empuja a mirar de frente a la raíz del deseo, no a perseguirlo ciegamente, sino a bucear en las aguas profundas para contactar con el principio primordial de qué nos mueve. Y en Tauro, en Rohini, el color rojo de Aldebarán nos ayuda a materializar la visión del deseo primordial que se hace tierra, que se hace cuerpo. 

    Podemos entender el mito como una manera de explicar la correlación de las estrellas en el cielo y cómo nos afectan en el microcosmos humano y nuestras relaciones con nosotros mismos, con los demás, y con el mundo externo que percibimos. Psicológicamente, podemos también ver la relación con la fase del rubedo alquímico, el momento en que nuestra psiquis siente que existe la posibilidad de una nueva forma de ser en sí mismo, y en el mundo, en integridad con el deseo hecho cuerpo. Rojo cuerpo, rojo deseo, rojo Shakti. 

    Y rojo Marte…. Esta luna nueva está coloreada también por el movimiento que ha dado Marte en los cielos, pasando de Piscis a Aries, el 1 de junio. Este tránsito sin duda se va a hacer notar. Marte estará en Aries, dónde se encuentra muchísimo más cómodo que en Piscis, hasta el 12 de julio. La energía de este guerrero celestial se verá enfocada a conseguir un deseo relacionado con la casa dónde se encuentre Aries en cada una de nuestras cartas natales personales. Pero a nivel general, Marte y Aries hablan de la chispa adecuada que crea el fuego necesario para quemar y eliminar todo aquello que pesa en el camino de la consecución de la integridad individual. ¿Por qué luchamos? ¿Contra qué o quiénes? ¿Para qué? Y también habla de la chispa que enciende el fuego que cocina a fuego lento la materialización de ese deseo en integridad. ¿Qué quiero? ¿Cómo lo quiero? ¿Qué estoy dispuesto a sacrificar para conseguir lo que quiero? ¿Cuáles son mis prioridades? 

    Hemos hablado de Marte, y ahora toca hablar de Venus, regente de Tauro, dónde se unen Sol y Luna. Pero no estarán solos en su abrazo íntimo. Mercurio, Venus y Júpter también estarán en Tauro. Mercurio y Venus estarán en Rohini, y Júpiter en Krittika en el memento de la luna nueva. Este stellium de planetas en la casa terrenal de Venus, y con Venus en combustión con el Sol, cegada por sus rayos, nos avisan, de que a veces, lo que creemos desear y lo que deseamos realmente, no son uno y lo mismo. Toca hacer un trabajo muy profundo de discernimiento emocional, psíquico, físico, racional, intuitivo…

    Júpiter, que rige nuestras creencias, en Krittika nakshatra, seguro que nos ayuda a cortar de golpe las ilusiones que nos atan. Nos va a ayudar a bajar a tierra, a dejar de soñar con lo que es imposible, para hacer lo que es realmente posible con lo que deseamos dentro de las limitaciones que existen, desde una perspectiva mucho más pragmática, práctica, y anclada en el lugar y momento dónde nos encontramos. Un deseo que puede hacerse cuerpo si dejamos de lado los patrones irreales con los que nos hemos identificado inconscientemente, si dejamos de lado las voces que nos hunden al abismo, o que nos hacen volar demasiado cerca del sol y nos queman las alas.

    Gracias a Tauro y a toda la energía acumulada aquí, preveo un momento mucho más acorde a la aceptación de la realidad en la que estamos inmersos.

    Y esa realidad, sin duda, y a pesar de que duela, incluye el sufrimiento inherente a estar aquí en el mundo. El sufrimiento de dejar los ojos y el corazón bien abiertos para mirar de frente a aquellos que no tienen siquiera la libertad de elegir qué hacer con sus deseos. El sufrimiento de incontables personas que se ven obligadas a dejar sus casas, sus tierras, y se ven inmersos en una lucha de poder que nada tiene que ver con ellos. El sufrimiento de saber que no tenemos el control de evitar ciertas guerras, con sus múltiples horrores a todos los niveles, controladas por poderes que no saben hacer cuerpo del deseo primordial, sino que hacen tumbas con sus deseos materiales de intereses insaciables.

    El horror existe, y cerrar los ojos no es la solución. Tauro nos recuerda que al final, cuando morimos, somos todos tierra, y al final, esa tierra es la base fértil desde dónde renace la rosa más roja que jamás hayamos visto.

    Podéis ver también a continuación mi vídeo sobre la luna nueva en Rohini aquí o en mi canal de YouTube:

  • El camino de la devoción; luna llena en Anuradha, Escorpio, 23 de mayo de 2024.

    Krishna y Radha. Folio del Segundo Guler Gita Govinda serie ca. 1775, Himachal Pradesh, del Museo Rietberg en Zurich. 

    Se va poniendo el luminoso sol mientras asoma la luna llena por el horizonte. El nacimiento de algo siempre viene precedido por una muerte. Y como si de un hechizo se tratara, las sombras que amenazaban con arropar al mundo en la oscuridad inmensa una vez el sol se esconde en el poniente, se disipan lentamente gracias a esa luna que refleja la esencia de lo eterno.

    Las 3 estrellas en la constelación de Escorpio que juntas forman la Casa Lunar llamada Anuradha, centellean con su propia luz. Pero no las vemos, porque la luna llena es demasiado brillante delante de ellas. Una luna que ciega, que se siente debilitada en Escorpio, en el lado contrario de su exaltación en Tauro que es su contacto con la Tierra, su contacto con las cualidades de Venus hacia la vida encarnada, encuerpada, hecha deseo y a la vez escuela de lecciones íntimas y vitales a través de los rituales que consagran la cotidianeidad.

    Consagrar.

    Qué bonita palabra y concepto si lo alejamos de las creencias limitantes de ciertos dogmas.

    La luna en Escorpio no está tan cómoda, pero, ¿quién lo estaría si tuviera que bucear hasta el fondo del océano del misterio? ¿O tuviera que enfrentarse a lo más oculto, que muchas veces es un espejo en el que nos vemos, a veces, por primera vez?

    Marte, el gran guerrero que rige Escorpio tampoco está tan cómodo en otro océano abismal, en Piscis, sumado en una batalla planetaria contra Rahu, esa parte de nosotros que es insaciable; la identidad que se empeña en apegarse a lo perecedero, a lo material que se deshace al final de los tiempos. Si Marte bucea en lo profundo de su razón para luchar, sabrá que es rindiéndose hacia lo que siente devoción que se gana esta guerra.

    Anuradha y Escorpio nos piden mirar de frente aquello a lo que queremos dar voz. Y muchas veces es nuestro deseo mismo que quiere ser reconocido. Nuestras prioridades mismas. Nuestras creencias más profundas. Nuestra devoción más verdadera.

    ¿Frente a qué nos arrodillamos realmente? ¿Lo que pensamos, sentimos y hacemos, se encuentran en armonía?

    Radha se arrodilla frente a su anhelo más profundo, su deseo más primordial, su aliento vital; la unión completa y eterna con su amado Krishna. Su devoción es el hilo conductor de cada una de sus respiraciones.

    ¿Qué anhelas, qué deseas, realmente?

    ¿Y qué estás dispuesta a sacrificar?

    Porque consagrar muchas veces viene precedido de sacrificio. Y Saturno nos lo recuerda mirando a la luna desde Acuario. Nos ayuda a poner límites a aquello que no nos deja rendirnos al deseo primordial que es una semilla en la cueva del corazón.

    Si no la regamos, ¿quién lo hará? Lo harán los patrones, las inercias, los miedos… El inconsciente.

    La vida encuentra su manera de crecer y alimentarse, seamos o no conscientes de ello.

    Esta es de las pocas decisiones que tenemos la libertad de tomar.

    ¿Queremos regar la semilla consciente, o inconscientemente?

    El sol en Tauro, junto a Venus y Júpiter nos ofrecen su regalo más valioso, las raíces en las cuales podemos apoyarnos para recorrer este tramo del camino. Miran de frente a Escorpio, a la luna (que es nuestra mente, nuestras emociones, nuestra intuición) y le susurran que puede bucear profundo, que baje al abismo del océano primigenio, que encuentre la semilla porque las raíces del Hogar eterno la sustentan.

    Esta luna llena trae consigo la capacidad de escuchar ese susurro, de escuchar a la semilla rompiéndose para dejar paso al tallo que florecerá. El deseo encarnado de encontrarnos en paz con lo que anhelamos.

    La devoción más honesta es aquella que se apoya en la voz del corazón.

    Feliz luna llena.

    Gracias por leerme. ⚓

  • Luna Llena en Anuradha, Escorpio, 23 de mayo de 2024. (Vídeo)

    Hoy os traigo un pequeño vídeo sobre la próxima luna llena que ocurrirá el 23 de mayo de 2024, con la Luna en Anuradha nakshatra en la constelación de Escorpio, y el Sol en Krittika nakshatra, en la constelación de Tauro donde se encuentra con Júpiter y Venus.

    Espero que os sirva esta información para que podáis conectar con esa devoción interna y personal hacia la vida y hacia lo que sintáis sagrado en ella. 

    Gracias por escucharme y feliz luna llena,

    Danah

    CLICK AQUÍ para ver el vídeo en YouTube. 

  • Energía acumulada en Tauro; lo cotidiano es sagrado. (Vídeo)

    Hola a tod@s!

    Me pasó por aquí para compartiros un pequeño vídeo sobre las energías planetarias en estos momentos. Estoy experimentando a compartir a través de videos en vez de por mis artículos habituales. Renovarse o morir, verdad? 

    Espero que os sirva y os ayude. Puede que continúe con este experimento un rato, o puede que vuelva a los escritos, o ambas cosas! El tiempo y mis ciclos de inspiración personales dictarán el camino…

    Un abrazo y gracias por estar aquí,

    Danah

    ENERGÍA ACUMULADA EN TAURO; LO COTIDIANO ES SAGRADO


    Un poquito de info sobre toda la energía que ahora mismo está acumulada en la constelación de Tauro. Vivir, es en sí mismo el acto cotidiano más sagrado que existe. Espero que las estrellas nos ayuden a integrar esta percepción! 💫

    Click aquí para ver el VÍDEO EN YOUTUBE.

    También hace unas semanas hice un vídeo sobre la pasada Luna Nueva en Aries, Bharani Nakshatra, por si queréis verlo: VÍDEO EN YOUTUBE.