Category: Astrología Sideral India

  • Luna Nueva en Krittika, Tauro. Al calor del fuego. 16/05/2026.

    Seven Sisters Dreaming,
    por Alma Nunngarayi Granites.

    El fuego arde, el fuego quema, el fuego todo lo transforma. El fuego del deseo, el fuego de lo imposible que contamina cada célula. Ardiendo en el centro del tiempo-espacio que todo y nada contiene. Al calor del fuego. El ardor que mueve montañas, que mueve a los amantes hacia el abismo de lo inconcebible. Al calor del fuego que transforma la mirada, la percepción de lo irreal en encuerpación. El verbo tomando forma. La Consciencia transcendente en lo más inmanente. Lo sublime se hace palpable.

    Sol y Luna se dan su abrazo cósmico en la hoguera que es Krittika nakshatra, las 7 hermanas, las 7 mujeres de los rishis, las 7 krittikas/madres de Kartikeya, las 7 matrikas; las Pleiades. Regida por Agni, dios del ardor universal, esta nakshatra nos habla de cocinar a fuego lento (y a veces rápido) aquello que debe evaporarse de nuestras vidas. No podemos separar el calor del fuego mismo, Shakti de Shiva. No podemos separar lo que deseamos de lo que no, apego de desapego. Sólo podemos encuerpar la no-dualidad desde la dualidad. Es la paradoja de la existencia encarnada, y con ella vienen todos los sabores cocinados al calor del fuego.

    Marte tiene una gran asociación energética con Krittika nakshatra y acaba de hacer entrada en su Casa, en Aries. Blandiendo su espada y su escudo, el guerrero celestial está preparado para la gran batalla, esa que no es contra ningún enemigo externo, sino que es en realidad la integración de la coherencia personal. Sale de Piscis con el fuego de la pasión enecendido, la chispa de la motivación y el valor de perseguir una integridad purificada, en consonancia con uno mismo y el sistema ecológico de lo que nos rodea. Marte, cuando está en equilibrio tiene una claridad tan certera que puede de golpe reunificar aquello que estaba disperso.

    Mercurio, junto a Luna y Sol en Tauro, nos ayuda a estabilizar la mente analítica. Nos ayuda a encontrar la comunicación con las partes de nosotros mismos que ahora necesitan escucha. Nos ayuda a crear prácticas, rutinas y rituales en consonancia a nuestros momentos; sin comparación a lo externo, sino en integridad con quiénes somos ahora mismo.

    Venus y Júpiter se encuentran ahora juntos en Géminis, los dos maestros conversando, filosofando, intentando integrar el conocimiento con la sabiduría experiencial. Qué momento más propicio para poner en práctica lo que sabemos, o lo que creemos saber, sin miedo a equivocarnos. Porque en el camino hacia uno mismo, en realidad, cada curva es necesaria, no hay accidentes, no hay errores, sólo aprendizaje.

    Saturno observa todo desde el fin de un ciclo de 30 años… el sábado es Shani Jayanti, su día, y a la vez, entra en la última nakshatra, Revati, del último signo, Piscis. Finales que se acercan inevitablemente sólo porque son necesarios para un nuevo comienzo. Va barriendo todo lo que queda atrás tras el paso de todos los Grahas por este abismo de muerte y transformación, va integrando lo aprendido, y en un par de años iremos viendo los frutos de este tránsito. De momento, Saturno nos va dando pistas de aquello que necesariamente debe quedarse en el olvido. Un olvido inevitable, el olvido que hace que haya espacio para la integración profunda, encarnada, de las lecciones vitales. Olvidamos con la mente superficial, pero el corazón lo recuerda e integra todo. En realidad, ese inconsciente es necesario. El inconsciente que vela y desvela las perlas necesarias para algún día hilar el significado último de la existencia.

    En muchos aspectos, esta luna negra nos lanza de lleno hacia los brazos de Kali, la Gran Madre que abraza cualquier contradicción. Ella que es y no es, que lo es Todo y Nada, que es la encarnación misma de lo que en verdad todos deseamos profundamente; el Amor Incondicional con mayúsculas. Sólo en la completa rendición podemos encontrar la paz permanente; sólo en la aceptación de la impermanencia podemos dejar de sufrir. Y es en Su regazo dónde la noche oscura nos acunará, soñando un nuevo devenir que es memoria encarnada de lo que siempre fue y será. Amor.

  • Luna Llena en Swati, Libra. Independencia consciente. 1/05/2026.

    Imagen de Pinterest, autor/a desconocido/a.

    El sol desde Bharani, Aries, ilumina completamente a la luna que brilla en el cielo llena desde Swati, Libra. La luna llena en sí nos habla de separación, de independencia. Shakti refleja completamente a Shiva. Energía/consciencia reflexiva/vimarsha y consciencia/prakasha haciendo su baile.

    La deidad que rige Swati es Vayu, dios del viento y del prana, la energía vital. La deidad que rige Bharani es Yama, dios de la muerte y del dharma. En ambas constelaciones se asoma la semilla de la paradoja. Aries, que simboliza comienzos, fuego e independencia del ser se arrodilla ante lo verdaderamente certero en Bharani: que todo lo que nace, muere. Libra, que simboliza al otro y los vínculos, se arrodilla esta vez ante la idea de independencia feroz. Porque Swati es la constelación que abre las puertas a decir que sí a una misma, de manera consciente. Libra nos recuerda que nuestras decisiones tiñen nuestros vínculos, pero Swati nos recuerda que ser independiente es la consecuencia última de estar encarnado en lo inmanente.

    El símbolo de Swati es una brizna de hierba mecida por el viento. En su singularidad podemos encontrar también su unicidad. Es una parte de un todo que crea prados verdes en los que recostarse. Cada brizna de hierba única creando un todo que parece homogéneo, que tiene una misma esencia, pero que se expresa en su diversidad.

    Cuando los rayos del sol se fragmentan en las olas del mar, cada reflejo de luz es único, aunque surjan de una misma fuente.

    El sol, nuestra esencia, siempre se mantiene observador, inalterable. La luna, nuestra mente y emociones, es como esos reflejos de luz que cambian constantemente.

    Esta luna llena nos recuerda que podemos ser libres e independientes, pero sabiendo que tendremos que vivir con las consecuencias de nuestras decisiones. Que decir que “sí” o “no” a algo, significa cerrar la puerta a otra cosa. Y decir lo que deseamos poniendo límites no significa ser egoísta, significa poner primero los dictados del corazón por encima de cualquier vínculo elegido o circunstancial. Esa es la voz que más va a importar en el momento de nuestra muerte. No el “que dirán/qué pensarán”, sino “lo que verdaderamente he hecho en integridad y coherencia con quién soy”.

    Las estrellas no nos impiden ser libres, el karma funciona de maneras muy diversas en niveles distintos. Lo que está claro es que elegir con consciencia abre el sendero de poder vivir en paz con las consecuencias, y elegir inconscientemente abre la puerta al sufrimiento. Porque si decimos que “sí” o “no” a algo o a alguien sin verdaderamente sentirlo, por miedo, por “quedar bien”, por no querer destruir ciertas relaciones o vínculos, esa consecuencia hecha desde otro lugar que no sea la libertad propia nos va a pesar en el cuerpo, en la mente, en el alma, seamos o no conscientes de ello (recordemos la semilla de la responsabilidad de ser libres que plantamos con la luna nueva en Ashwini, Aries, hace una quincena).

    Mercurio desde Aries le da un toque de fuego a nuestra comunicación y a nuestra percepción de la realidad. Venus en Tauro nos trae un poco más de estabilidad para de verdad escuchar ese deseo universal que se expresa encuerpado en nuestros deseos personales. Marte en Piscis aún está un poco estancado por las energías del agua universal y por Saturno a su lado, retrasando el nacimiento de los frutos de nuestras acciones. Júpiter desde Géminis intenta bendecirnos con nuevas creencias basadas esta vez en la sabiduría experiencial.

    Así con todo, esta culminación de la fase de luna llena nos habla, como casi siempre, de ser íntegros. Sí, libres, sí, independientes, pero decidiendo qué tipo de consecuencias podemos o no sostener. La luna llena en Swati nakshatra es la luna de la independencia consciente. ¡Feliz ciclo!

    Jai Mā! ❤️‍🔥

  • Luna Nueva en Ashwini, Aries. El valor de ser libre. 17/04/2026.

    Imagen de Pinterest, autor/a desconocid@.

    Se abre el portal de la acción. No importa si estamos listos o no, el tiempo salvaje no espera a nadie.

    Daremos el primer paso, ¿hacia adelante?

    Hacia el centro.

    La libertad radica en la percepción. El paso se dará sí o sí, bajo elección propia o circunstancial… pero siempre en el tiempo divino.

    Lo que pide el momento es valor, el valor de ser libre. El valor de dar el primer paso, aunque dudemos. El valor de decidir saltar al vacío de lo desconocido.

    ¿Preparados? No importa si no lo estamos. Es en el sostén del no saber que aprendemos a caminar por el Vacío; tejiendo una y otra vez el telar de la imaginación.

    Que sean esas imágenes, nuestros símbolos encarnados, las que guíen nuestros pasos.

    Luna y Sol galopando a las orillas del océano de fuego indomable de Aries. Marte, el guerrero, como guía del ritmo evolutivo se sumerge en las aguas de Piscis…. y no está solo, sino acompañado de Saturno y de Mercurio. Uno quiere avanzar, otro quiere esperar, y el intelecto mercurial se rinde a la poética del no saber.

    Sol y Luna por tanto se apoyan esta vez simplemente en la llama, la chispa del comienzo eterno de la creación, y de su unión surge la acción divina de la elección de tener el valor para dar ese primer paso, en libertad y confianza. Y a su lado tienen el sostén de la pasión, Venus, latiendo al ritmo del deseo universal.

    Porque no importa hacia dónde creamos que queremos ir, el camino sólo se abre ante nuestros ojos en cuánto damos ese primer paso.

    Jai Mā! ❤️‍

  • Nuevos caminos

    Vídeo por mí en una pequeña playa de algún lugar del Mar Jónico, Grecia

    🌀Mañana no habrá artículo, ni vídeo, sobre la luna llena. No sé si lo habrá en la siguiente luna nueva tampoco, o en unas semanas, o meses… o si todo se está transformando hacia otro tipo de creaciones y no volveré hacerlos más… No lo sé. Me encuentro en ese espacio liminal, en la encrucijada, en la bifurcación del camino (perfecto para las energías de la luna llena en Vishakha nakshatra mañana, que quiere decir “la que se bifurca”).

    Lo siento por tod@s l@s que siempre me escribís y me decís que mis palabras os sirven, por vosotr@s he intentado hacerlo hasta ahora… Pero me siento poco inspirada para compartir nada externamente ahora mismo que me supone bastante esfuerzo y tiempo que casi no tengo y que quiero usar para mis alumn@s, mis clientes, mis estudios, mis proyectos personales, mi trabajo remunerado, mi pequeña familia, mi vida de navegante sin control… Tengo que elegir con discernimiento qué quiero hacer con el tiempo que tengo, y ahora mismo la vida me susurra que no quiero estar dando toda esta información y conocimiento abiertamente, o en realidad, que ya no me llena como tendría que llenarme el entregarlo así al mundo…

    Nunca he tenido ningún problema con hacer esfuerzos y sacrificios, si mi deseo y anhelo me lo pedían. Pero si esa llama ahora se está apagando, no puedo forzarme. Siento que necesito nueva inspiración, nuevas pasiones, escribir de otra menera. Necesito recogimiento y finales, y al hacerlo, estoy segura de que algo nuevo renacerá, como tantas otras veces… He vivido lo suficiente para conocerme bastante bien y para confiar plenamente en la Vida, por eso, siempre sigo los dictados de mi corazón en sintonía con el susurro del cambio vital.

    Gracias por haberme acompañado. Para l@s que queráis seguir encontrando significado en las estrellas y sus símbolos, siempre podéis contactarme para sesiones y lecturas privadas astrológicas. Y para aquellos que queráis seguir caminando conmigo de otros modos, también podéis contactarme para ver si algo de lo que ofrezco os sirve (Ayurveda, Yoga terapéutico, filosofía y mitología del subcontinente indio, sesiones intuitivas…).

    Gracias siempre. Jai Mā! 🔻

  • La muerte es parte de la vida; luna nueva en Bharani, Aries, 27/04/25

    The Swan, No. 13 – Group IX/SUW, 1915, Hilma af Klint

    Caminamos por la vida apegándonos a la idea de que tenemos todo el tiempo del mundo. Creemos que mañana, pasado, en un mes, un año, al final, daremos un paso firme en la dirección de nuestro deseo primordial que nos colocará en nuestro camino correcto. Y de repente, ha pasado una vida entera y seguimos sin ir en nuestra propia dirección. Nuestros sueños se marchitan y nos acostumbramos a seguir los pasos de otros, de nuestros propios patrones de miedo y necesidad inconscientes, sin libertad, porque no hemos sido capaces de abrir los ojos y el corazón a la única verdad que subyace y permea toda existencia: la Muerte. La impermanencia. La finalidad. 

    Nosotros no somos los que tenemos tiempo, sino que el Tiempo nos posee a nosotros. Cuando nos queremos dar cuenta, es tarde, nos ha devorado. Sólo ahora mismo, en este preciso instante, podemos tomar la decisión más importante de nuestra vida: que es ver con claridad que no podemos ignorar que en esta realidad dual en la que vivimos inmersos, todo nace y todo muere. Todo lo que amamos muere, todos los que amamos, mueren. 

    Si podemos despertar a esta verdad, podremos ser realmente libres. Tenemos la capacidad de ver más allá del tiempo lineal que nos posee y dar el salto al vacío del Tiempo Eterno a través de seguir los dictados del deseo universal que susurra desde nuestro deseo personal. Es esta libertad la que nos llevará al fin a trazar nuestro propio camino, escribir nuestra propia historia, vivir nuestro propio mito; siempre después de honrar los finales que son comienzos, después de honrar la ciclicidad natural implícita en este teatro de la vida. 

    Esta noche culmina la fase de luna negra, la fase de luna oscura, Amāvasyā, en la nakṣatra de Bharanī, una constelación formada por tres estrellas en forma de triángulo invertido en los confines de lo que consideramos el raśi (signo) de Meṣa (Aries). La unión de Sol y Luna formando esta luna nueva abre la posibilidad de mirar de frente a la dualidad entre nacimiento y muerte que se funde en realidad en la no dualidad que es la Vida. Es sólo a través de la dualidad inherente a nuestra existencia material que podemos encuerpar, sentir, experimentar, el Todo, la Nada, el Vacío, la Eternidad. 

    El símbolo asociado a Bharanī nakṣatra es el yoni (vulva/útero) de la Gran Madre, y a la vez, es regida por Yama, la deidad de la Muerte. Aquí, nacimiento y muerte se entrelazan para que podamos tomar una perspectiva mayor y verlas a ambas como dos caras de la misma moneda. Ser libres, y elegir en libertad, siempre conlleva la responsabilidad de no dar la espalda a un lado entero de la realidad. Esto es lo que pide esta luna nueva, lo que pide Bharanī, cuyo nombre significa “la que sustenta, la que carga, la que soporta”. Podemos abrir los ojos y nuestro corazón a la luz y a la oscuridad, tenemos esa capacidad, y esta oportunidad, de no escondernos, de no seguir escondiendo partes de la realidad y de nosotros mismos. 

    Los eclipses en el eje de Virgo y Piscis siguen presentes en esta energía que nos arropa, aunque ya sean los últimos de este ciclo hasta dentro de 9 años. Es una luna nueva sí, pero aún acarreamos el féretro de las nakṣatras Pūrva y Uttara Bhādrapadā en Piscis. Muchos planetas siguen allí también removiendo las aguas del gran Samudra, del gran océano de la conciencia universal. Venus, regente de Bharanī nakṣatra se encuentra aún navegando esos mares internos. Exaltada en el mundo de posibilidades eternas, jugando con las ideas y la imaginación, recreando mundos mentales y emocionales, aún gestando su próximo renacimiento. Aries está regido por el guerrero Marte, que sigue navegando otro mar en Cáncer, quiere que el fuego vital renazca ya, que el bebé salga del útero ya, que sus gritos nos despierten y nos saquen de la inercia de la muerte y caminemos hacia nuestras metas, hacia nuestras batallas, externas o internas. Pero dar esa primera respiración en ese nuevo renacimiento, automáticamente conlleva la aceptación de que la última respiración también está en camino. Aún debemos doler la muerte de lo que se ha ido, se ha transformado, se va integrando, antes de dar un nuevo paso al frente.

    ¿Cómo vivir con esta paradoja, entre el tiempo lineal y el no tiempo? ¿Entre lo que es finito y lo que es infinito? ¿Cómo estar en paz con lo perecedero y lo impermanente? ¿Cómo cargar con el dolor del mundo, y el dolor propio? ¿Cómo sentir la inmensidad de lo eterno, en el ahora? 

    Practicando cómo morir físicamente a través de las pequeñas muertes psíquicas. Practicando dejar ir. Practicando ser íntegros con nosotros mismos en un mundo que nos pide a gritos ser homogéneos. Practicando a navegar entre lo trascendente y lo inmanente. Practicando la rendición de lo dual en lo no dual. Practicando estar en silencio para escuchar la voz de nuestros propios corazones. No haciendo las cosas por miedo, por interés, sino por amor a nosotros mismos y a la Vida misma, sabiendo que tras el velo de lo impermanente, existe el océano infinito de lo permanente. Aquello que existe eternamente porque justamente no nace, no muere, sino que siempre ES; el tejido y el aliento vital de la realidad.

    En las tradiciones tántricas no duales este tejido es Śakti. Ella da forma a lo universal y eterno, Śiva, para convertirlo en lo concreto, a través de la magia (Māyā) que es Ella misma, velando la eternidad del No Tiempo para convertirlo en tiempo lineal, velando la eternidad del No Espacio para convertirlo en espacio material…. Ella es la llave, y la puerta de acceso, porque lo es Todo. Sol, Śiva, y Luna, Śakti, nos recuerdan en las noches sin luna que su abrazo cósmico es la base de todo. Parece que se separan cuando se alejan el uno del otro, pero en las lunas llenas, Śiva sigue brillando, y Śakti sigue reflejando la esencia primordial. Ellos son el principio y el fin que siempre están unidos en la ciclicidad eterna. La espiral infinita que va de las partes al Todo. 

    Esta luna nueva nos pide sostener estas verdades universales. Nos pide no mirar hacia otro lado, nos pide ir profundo en un viaje interior incómodo, pero necesario. Contemplar el fin es sólo la llave para encarnar el principio. Da miedo, da vértigo, pero cuando damos el salto, somos libres.

    Para toda la información astrológica, simbólica y mitológica sobre esta potente luna nueva en Aries, puedes ver mi vídeo completo en YouTube. 

    Muchas gracias por acompañarme en este viaje hacia el centro del centro del Vacío. 

    Jai Mā!

    Danah